“Un dedo por un tren.
“Acontenció en este lugar de mal augurio un hecho de heroismo que merece recordarse, i que elevó a un simple fogonero a la categoría de jefe de locomotoras, empleo que hoi sirve.
“Iba el tren de pasajeros de Quillota a cargo del maquinista Guillermo Pettygrew el 2 de marzo de 1857, cuando por un sacudón o esquivez violenta de la máquina, fué arrojado aquel al suelo en el acto que el tren acababa de atravesar uno de los puentes de las Cucharas.
“Quedó en la máquina el fogonero llamado Guillermo Walter. Mas, ¿qué podía hacer solo i sin el mas mínimo conocimiento de los resortes vitales de aquella? Pero, al propio tiempo, el tren corria entregado a sí propio, i una catástrofe iba a ser inminente en la primera curva.
“No habia un momento que perder. Tomó entónces los fierros el animoso fogonero i, manejándolos como pudo, detuvo el tren en su carrera. La hazaña le habia costado solo la pérdida de un dedo, que un movimiento equivocado le amputó de raiz. Pero ese dedo salvó cien vidas.
“La Empresa recompensó jenerosamente al valiente mecánico, le obseequió un reloj i le promovió a maquinista tres meses mas tarde.
“Sirvió en esta capacidad hasta doce años, i hoi Guillermo Walter es el respetado jefe de uno de los más importantes ramos del servicio de la via,—el de las locomotoras. La administración ha sido lógica: el héroe de la locomotora está en su puesto.
El “Corte de Paso Hondo”, practicado sobre una parte de la loma que enfrenta a la Quebrada de El Pangue para permitir el paso de las vías. A la salida meridional se aprecian dos majestuosas palmas chilenas, que antaño poblaron en tupidos bosques toda la quebrada, como amplias áreas de la Región y de la Zona Central de Chile. A la salida septentrional de este Corte estaba ubicado el Puente Número 5, que permitía salvar el estero y tomar por la ribera oriental del estero hacia el pueblo de Paso Hondo y luego a Quilpué. La antigua estación de Las Palmas, al construirse esta variante, tuvo que ser desmantelada, cerrada y trasladada a la que fue su ubicación final, al extremo meridional del pueblo de Paso Hondo.
sábado, febrero 10, 2007
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1 comentarios:
Excelente página, historias poco conocidas de las ciudades en sus comienzos. Ojalá tuvieran fotografías del antiguo Quilpué, como sus quintas, casonas, teatros, hoteles, haciendas, etc. Felicitaciones.
Frida
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