“El paso de Almagro i de Valdivia.
“Ofrece esta parte del país la singularidad de una depresion continuada de las cadenas de la costa, que permite al viajero ascender en un plano casi insensible, desde el valle del Aconcagua al del Mapocho, por las hoyas jeolójicas de Limache, Casablanca, Melipilla i Peñaflor. La mayor altura es la de Ibacache, que no pasa de un portezuelo. Por ésto fué que Almagro tomó, según su contemporáneo i confidente Gonzalo Fernandez de Oviedo, aquella direccion, deteniéndose en «la tierra de Picones» (los indios de Pico, en Melipilla); i por igual motivo i tras sus pasos, visitando de soslayo a Malga-Malga, siguió Valdivia hasta el Mapocho. De esta misma disposicion llana del terreno, vino que el antiguo camino de carretas del puerto a la capital pasara por Casablanca i Melipilla durante dos siglos, i que mas tarde, por muchos años, se juzgase practicable esa misma via para los rieles entre Quilpué i Santiago. Solo cuando el distinguido injeniero Salles demostró que no era posible atravesar a nivel la cadena de Ibacache, sino mediante una serie de enormes túneles, quedó definitivamente abandonada esa idea.
sábado, febrero 10, 2007
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